martes, 30 de abril de 2013

La respuesta que estaba esperando

"Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme! 
Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, 
y echarlo a los perrillos. Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos
comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. 
Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; 
hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora. " 
(Mateo 15:25-28).


En los versículos anteriores se vio a Jesús en una actitud que parecía que ignoraba adrede a esa mujer extranjera, y aunque luego hablaron, su respuesta pareció descortés. Sin embargo, los más condescendientes, podrían disculpar a Jesús aduciendo que había mucha gente que necesitaba su  atención urgente. Pero el ruego de la mujer que esta detallado en este texto, no tiene nada de protocolar, sino que nace de un corazón desesperado.

La nueva respuesta de Jesús es "no esta bien tomar el pan de los hijos y echarlos a los perrillos". Nos confunde más pero lo bonito es ver que la mujer paso la prueba y Jesús la honra por su respuesta. Era lo que el quería escuchar desde el principio.    

No hay comentarios:

Publicar un comentario